El ‘fiasco’ del Plan Movea para tiendas y marcas de ciclismo.
El Plan Movea ha colmado la paciencia de marcas y tiendas de ciclismo. A los retrasos en los pagos y la volatilización de los fondos, se suman unos trámites burocráticos cada vez más complejos que desincentivan la solicitud de las ayudas.
A finales de 2015, el Gobierno aprobó el Plan Movea de ayuda a los vehículos eléctricos, sucesor de los planes PIMA Aire. A las subvenciones se podían acoger las bicicletas eléctricas vendidas desde el 30 de noviembre, pero la web para solicitar las ayudas no se activó hasta el 29 de febrero, lo que provocó que los 200.000 euros disponibles para las e-bikes se agotaran en menos de 24 horas. El Plan ha creado una lista de espera y se ha anunciado una ampliación de fondos, si bien no se sabe ni cuál será la partida exacta ni cuándo estará disponible.
Ante esta situación, las tiendas de bicicletas eléctricas han optado por avisar a sus clientes de que “pueden entrar en la subvención o quedarse fuera, como una lotería”, ironiza Sofía Delclaux, propietaria de Elecmove, en Sevilla. “La última vez que miré la lista, y de esto hace ya varias semanas, se superaban las 250 solicitudes. La verdad es que ahora ya prefiero no mirarla”.
José Luis Benítez, gerente de la marca de bicicletas eléctricas Flebi, añade que la lista de espera actual “es una broma porque se desconocen los fondos que habrá disponibles y la fecha en que se liberarán” y lamenta que ante esta incertidumbre y desinformación “muchos clientes no terminan de tomar la decisión de comprar porque no ven claro que se la vayan a conceder”.
DESMOTIVADOS
Los retrasos en la puesta en marcha del plan y las complicaciones en la gestión han desmotivado a tiendas y fabricantes a la hora de promocionar el Plan Movea ante sus clientes. Ana Amondo, responsable de Motor Verde, en Bilbao, asegura que ya no publicitan el plan y que si un comprador se interesa por las subvenciones le explican cuál es la situación. Eso sí, en contadas ocasiones adelantan los 200 euros de la ayuda porque “vemos que es un riesgo”.
Y es que los minoristas se encuentran ante casos como lo sucedido en el PIMA Aire 3: Los certificados de estar al corriente con los pagos a la Seguridad Social y Hacienda que se piden al usuario caducaron por los retrasos en efectuar los pagos y las tiendas tuvieron que volver a solicitarlos a sus clientes para recuperar los 200 euros avanzados.Fernando Martín, consejero delegado de Biciclick, asegura que “en las próximas convocatorias -que esperamos que no existan-, no pensamos colaborar en absoluto y haremos todo lo posible por publicitar lo que parecía muy difícil: lo han hecho incluso peor que en las ediciones anteriores y realmente confiamos en su ineptitud para volver a batir el récord en la próxima”.
Desde BH Bikes, el director comercial para España, Iñigo Zarrabeitia, señala que, al contrario que en convocatorias anteriores del PIMA, han decidido no anunciar el Plan Movea en la página web de la marca porque los fondos desaparecen “de la noche a la mañana”. Zarrabeitia tilda de “caos” toda la tramitación de las subvenciones y asegura que las dificultades en la gestión han desmotivado a muchos comercios y que incluso enseñas como El Corte Inglés o Forum Sport se han quedado fuera.
PLAN MOVEA, “SINÓNIMO DE TRÁMITES FARRAGOSOS”
Tiendas y fabricantes consultados coinciden en que el Plan Movea ha complicado aun más los trámites para solicitar y recibir las ayudas. “Ya nos hemos habituado a que el plazo de pago a las tiendas exceda los seis meses, pero la gestión de las últimas ayudas se ha vuelto aún más enrevesada”, critica Sofía Delclaux.
Uno de los escollos a los que se han enfrentado los puntos de venta es que, una vez agotados los fondos, desde el Ministerio se han dado cuenta de que las solicitudes enviadas por ellos mismos a las tiendas para pedir la ayuda, y que deben ir firmadas por el comercio y el cliente final, tienen parte del texto recortado. En consecuencia, han remitido a los establecimientos un parte de incidencia para que vuelvan a rellenar la solicitud, con la consiguiente firma del comprador. “El problema es que hay 10 días para subsanar los errores y, ¿qué pasa si no localizas al cliente’”, se pregunta la propietaria de Elecmove.
José Luis Benítez explica que todas las modificaciones en la tramitación que se han llevado a cabo a posteriori obligan a contactar de nuevo con los beneficiarios que ya han disfrutado de su descuento “para rogarles que nos ayuden a cobrar nuestros 200 euros, aportando lo que toque”.
JUSTIFICACIÓN DE LOS PAGOS
Otro de los obstáculos a la tramitación de las subvenciones es la justificación de los pagos. Fernando Martín explica que, como las ayudas están pensadas para la compra de coches o vehículos de mayor importe, el Ministerio esgrime que “no puede identificar los cobros en efectivo, PayPal o tarjeta de crédito cuando en la remesa hay varias operaciones, como suele ser lo habitual en una empresa que vende bicis”. A día de hoy, detallistas y proveedores aseguran no haber tenido una respuesta clara del Ministerio en este sentido.
Desde Flebi inciden en que no se puede hacer “una gestión más ineficiente” y piden que se ponga en evidencia quiénes son los responsables “de este desastre que, en lugar de favorecer a nuestro sector, no dejan de perjudicarnos y nos hacen desear que se acaben de una vez por todas estas ‘ayudas’ y que cada uno decida si compra o no sin contar con ellas”.
Todos están de acuerdo en que las complicaciones no se derivan de la inestabilidad política sino que serían más bien un problema administrativo. Asimismo, inciden en los esfuerzos y buena voluntad de la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) para mediar ante la Administración e intentar agilizar todos los trámites.
SUBVENCIONES EN PAÍS VASCO Y BARCELONA
Marcas y tiendas de ciclismo aseguran que la tramitación de las ayudas concedidas a las bicicletas eléctricas por el Ente Vasco de la Energía y el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) es más sencilla. En el caso del País Vasco, el ingreso de los 200 euros se hace directamente a la cuenta del cliente final, evitando que la tienda haga de intermediaria en la gestión.
En Barcelona, tal como explica Hilda Gutiérrez desde el comercio Bicicletas Eléctricas Barcelona, la aplicación también es fácil: “Sólo se le pide al cliente que cumplimente la solicitud de la ayuda y una copia del DNI o el empadronamiento”. La única ‘pega’ de la iniciativa del AMB es que las bicicletas no pueden exceder los 1.350 euros, una cifra que el sector considera baja para una eléctrica.
Fuente: http://www.cmdsport.com/


